
Frente al fallecimiento de ciertos personajes públicos en Chile en el ultimo tiempo se ha producido en el país una cierta catarsis colectiva, en que los funerales toman un carácter de acontecimiento nacional ,en que todos los medios de comunicación se dedican en forma casi exclusiva a cubrir todos los detalles de los ritos fúnebres de estas personas.
Esta situación se multiplica si los fallecidos son un grupo y además mueren en circunstancias trágicas. Esto se produjo especialmente cuando fue el accidente del general Bernales y comitiva en Panamá .En esa ocasión tuvimos en los medios de comunicación tres días intensos de cobertura periodística, con despachos en directo de las situaciones del accidente y los pormenores del funeral.
Personalmente, creo que Chile necesita expresar colectivamente el dolor debido a razones de la historia reciente. Chile no hizo duelo cuando hubo que hacerlo, frente a la muerte del presidente Allende, en la muerte de Víctor Jara, y en la muerte y desaparición de 2000 compatriotas nuestros, en los años 1973 y siguientes. Frente a la dictadura de aquellos años era imposible demostrar colectivamente el dolor. Chile sufrió en silencio aquellos años.
Pero el duelo permanece y hoy frente a situaciones de genuino pesar como las señaladas, creo que el país abre las compuertas y expresa no solo el dolor que producen los duelos recientes sino de alguna manera se expresan y se derraman aquellas lagrimas que no se lloraron en su oportunidad.
Chile necesita una sanación colectiva, el dolor no expresado de un pueblo de alguna manera lo mantiene anclado en el pasado.


Estimado Miguel,
Concuerdo contigo. Hay muchos dolores no llorados y en éste modelo de sociedad está mal visto llorar, no concuerda con el modelo existista e individualista donde debes mostrarte siempre feliz y sonriente. No sólo hay dolores pasados, los hay actuales: el padre que no puede entregar una educación de calidad a sus hijos, el matrimonio que se rompe producto de la ansiedad y stress del diario vivir, el hombre y mujer aflijido que no encuentra solidaridad y cobijo en sus semejantes, el anciano que es abandonado por sus familiares ...
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Hernán Gianini